Quietud
De vez en cuando esa quietud rara pasos indecisos en lenguaje de baldosas mudas. Me voy lento me voy ancho meridiano de un atardecer rojo hojas deslumbradas del Otoño. Las luces azules dibujan un oráculo tardío donde hundo penas, abrazos, olvidos. De vez en cuando me voy esa quietud rara pasos lentos, pasos largos. Rastros de una encrucijada sobre la pared. La lágrima demorada en un charco, la sonrisa naufragando en el remolino de una duda desteñida. De vez en cuando me alejo ancho, largo, me estremezco. De vez en cuando me voy para estar conmigo. Silvia Susana Durruty